En Europa, la cistitis intersticial (CI) afecta a menos de 5 personas por cada 10000.
Tarda una media de 2 a 5 años en diagnosticarse y frecuentemente se confunde con cistitis recurrente, endometriosis o prostatitis.
Es invisible, pero tremendamente incapacitante, afectando enormemente a la calidad de vida, incluyendo aspectos físicos, psicológicos, domésticos, sociales, sexuales y profesionales.




