Llevo padeciendo esta enfermedad desde hace 14 años, durante todo este tiempo he tenido diferentes etapas. Primera incertidumbre, no sabía lo que me pasaba, 4 años de mi vida dedicados a averiguar que le sucedía a mi cuerpo. Segunda conocimiento, ya tenía un diagnóstico, era maravilloso a partir de hay sabía que enfermedad era y que le pasaba a mi vejiga. Tercera desasosiego ¿esto va a  ser siempre así? ¿el resto de mi vida , va  a estar condicionado a un baño?. Cuarta aceptación dentro de los límites tan grandes que tenemos (30-40 veces diarias ir al baño ya sea día o noche y el dolor tan intenso) no queda más remedio que vivir con ello.

Intento se lo más positiva posible y afrontar el día a día como buenamente puedo, a veces no se puede salir de casa y otras si. Es muy duro tener que decir a tus hij@s » hoy nos quedamos en casa que vamos a jugar a…. o a hacer……» todo por no querer decir estoy fatal, tengo mucho dolor y no puedo dar  ni un paso, quiero dormir y que mañana amanezca sin dolor y sin depender de un baño pero la realidad es otra y otro día e igual que el anterior, no cambia nada, o quizás sí EMPEORAS.

Confío en los profesionales que nos cuidan y atienden. La investigación es muy importante la necesitamos para tener algo de calidad de vida.

Espero y deseo que algún día este infierno acabe.

Gracias por dedicar unos segundo a leerme.

T.G.